jueves, 11 de septiembre de 2008

Oportunistas defenestrados y agentes de influencia, Guillermo Fariñas Hernández.


Santa Clara, setiembre 11 de 2008, (SDP) Adelantarse a los pasos que dará el adversario es un viejo axioma del juego Inteligencia-Contrainteligencia. Para lograr algo como esto, siempre es necesario ponerse en el pellejo del contrario. Aprender a tener los sentimientos de los enemigos y sobretodo, meterse en su psicología personal.

Ciertas partes de las varias Cubas que conviven hoy por hoy, sostienen un debate a propósito de un documento nombrado: “Cuba necesita un socialismo participativo y democrático”. Suscrito por un grupo de militantes y ex –militantes del Partido Comunista de Cuba (PCC).

En dicho escrito se plantean verdades elementales a ojos vistas de toda la sociedad cubana actual. Algunas de las cuales ya han sido dichas directamente por el gobernante Raúl Castro Ruz y otras, el pueblo ávido de cambios las ha oído a medias. En un estado tan cerrado esto se convierte en novedad.

La primera cuestión que llama la atención a cualquier lector suspicaz, es la motivación del llamamiento. Sus autores exponen que lo hacen, para que sea tomado en cuenta por el próximo VI Congreso del PCC. Un congreso del único partido político permitido en la isla, retrasado la nimiedad de unos 10 años.

Todo se hace demasiado sospechoso para el devenir nacional. En el anterior congreso del PCC la oposición pacífica y pública, emitió un documento histórico, al cual sus cuatro autores titularon “La Patria es de Todos”. Este marcó pautas programáticas y civilistas por parte de la Sociedad Civil Emergente.

Un Equipo Multi Disciplinario (EMD) del Departamento Ideológico del Comité Central del PCC al hacer sus funciones de contrainteligencia, señaló a su jefe, el coronel Rolando Alfonso Borges, que la disidencia no violenta, quizás andaría en la redacción de un llamamiento al venidero VI Congreso de los comunistas cubanos.

Por tanto, era necesario adelantarse al mismo. Así se minimizaba ante la opinión pública nacional e internacional su posible repercusión. Hay que contrarrestar el efecto mediático que causaría, algún alegato similar en efecto negativo, al ocasionado por: La Patria es de Todos.

Cuando los castristas más recalcitrantes exigieron medidas represivas versus los firmantes del documento de marras. La respuesta dada por el siempre coronel Rolando Alfonso Borges, fue demasiado significativa y dudosa: “Compañeros para apagar un fuego, no siempre se le echa agua, a veces se da contracandela”.

Todos estos militantes que claman por un supuesto socialismo democrático y participativo, tienen una composición personal parecida. Los autores son personas venidas a menos dentro de la nomenclatura fidelista, como seres humanos desearían reverdecer laureles. Para así recuperar alguna cuota del poder perdido.

Dentro de estas aguas revueltas de emociones humanas, nadan para reafirmar los frustrados egos. A los prolíficos órganos de contrainteligencia cubanos no les cuesta mucho trabajo encontrar agentes dispuestos a colaborar. Pues el oportunismo prima entre ellos. Aunque también hay muchos que actúan de buena fe, como simples agentes de influencia.

Otro de los objetivos es ganar tiempo para el equipo gobernante. Esto es interés del Departamento de Relaciones Internacionales del PCC, encabezado por el también coronel Fernando Remírez De Estenoz. Tarea de inteligencia de la organización comunista cubana, que necesita de un crédito diplomático traducido en alargamiento.

Con esta maniobra de sutileza para prolongar su permanencia en el poder. Los integrantes de la nomenclatura fidelista pretenden alimentar la esperanza entre los demócratas de izquierda del mundo, que ya existe un segundo partido comunista algo más tolerante. Así bloquean las exigencias de aceptar la democracia representativa.

Tanques pensantes de la Contrainteligencia e Inteligencia del partido preparan el terreno para hacer cambios sin abandonar el poder. Con la divulgación de este publicitado documento, se crea una imagen contestataria y disidente a estos militantes. Para que en el momento oportuno, sustituyan a la actual oposición.

Esto se haría en complicidad con parte de la disidencia pacífica existente, que se autoproclama como la única potable para la transición. El gobierno ante los medios de prensa reconocería esta fusión como la adecuada en las negociaciones. El nivel de exigencias a los actuales detentadores del poder sería poco o ninguno.

Este conflicto es el juego de la Contrainteligencia e Inteligencia del Partido Comunista de Cuba. El que pulsea para lograr engañar al pueblo de Cuba y adelantarse a la oposición, esa parte de los cubanos que perdió el miedo. Es un juego sin sentimientos, porque se trata de oportunistas defenestrados y agentes de influencia.
cocofari62@yahoo.es